¿Qué son los padrinos? Guía anglicana para principiantes
Por Jacob A. Davis
Publicado el · 9 min de lectura
Artículo de Anglican Compass, traducido y publicado aquí con su permiso. Original en Anglican Compass: What are Godparents? A Rookie Anglican Guide (en inglés)
Una de las mayores bendiciones de mi vida es tener dos ahijados. Son hermanos, hijos de dos amigos míos muy cercanos. Recuerdo el día, hace una década, en que sus padres se sentaron conmigo y me pidieron que fuera el padrino de sus hijos. En aquel momento, todos estábamos en plena transición (en inglés) desde la tradición bautista (en inglés). Sus hijos no eran ya bebés, pero todavía eran pequeños y no estaban bautizados, así que mis amigos decidieron bautizarlos. También les eligieron padrinos, y a mí me dieron el honor —y la responsabilidad— de ser su padrino. Entonces, ¿qué significa ser padrino?
Hoy en día, nombrar padrinos a unos amigos suele ser más bien un honor social; ocurre incluso fuera de los círculos cristianos. Muchas veces los padres eligen a un amigo en particular para que sea como un tío o una tía. Como mucho, en estos casos, los padres pueden elegir a los padrinos para que críen a los niños si ellos mismos faltan.
Esas cosas también se dan entre mis dos ahijados y yo (no siempre ocurre), pero sus padres y yo entendíamos que, para los cristianos, ser padrino es una vocación mucho más alta. Durante siglos, la función principal de los padrinos, solo por detrás de la de los propios padres, ha sido criar a los niños en la fe cristiana y hacerlos discípulos. Ayudan a los padres a obedecer el proverbio:
Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
Breve historia
En los primeros siglos del cristianismo, unos garantes acompañaban a los nuevos convertidos en su bautismo (en inglés) y prometían guiarlos y sostenerlos en la vida cristiana. Estos garantes respondían de la sinceridad de la fe del nuevo creyente, le enseñaban la doctrina cristiana como a un discípulo y lo ayudaban a vivirla.
A medida que crecían generaciones de cristianos dentro de la Iglesia, el bautismo de los niños pasó a ser lo normal, porque los padres abrazaban la promesa de que «para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos» (Hechos 2:39). Los garantes del bautismo, llamados ahora padrinos, asumieron la función de hablar en nombre del niño. Hacían las promesas bautismales que mandaba la liturgia y se aseguraban de que el niño se criara en la fe.
Durante la Reforma inglesa, la Iglesia de Inglaterra conservó los padrinos, pero les dio una función todavía más explícita en la enseñanza del evangelio a sus ahijados. Además, la Iglesia de aquel tiempo exigía tres padrinos (dos del mismo sexo que el niño y uno del otro sexo), aunque hoy las iglesias anglicanas a menudo permiten uno o dos.
El Libro de Oración Común de 1662
El Libro de Oración Común de 1662 (en inglés), el Libro de Oración anglicano clásico y todavía la norma en buena parte del mundo anglicano (GAFCON lo reafirma en su Declaración de Jerusalén), asigna tres responsabilidades a los padrinos:
- Hacer votos en nombre del niño - Renunciar al diablo, al mundo y a la carne. - Profesar la fe cristiana en el Credo de los Apóstoles (en inglés). - Prometer obediencia a los mandamientos de Dios.
- Asegurar la instrucción cristiana - «Es su parte y deber procurar que a este niño se le enseñe… que aprenda el Credo, el Padrenuestro (en inglés) y los Diez Mandamientos (en inglés)… y que este niño sea criado virtuosamente para llevar una vida piadosa y cristiana».
- Preparar para la confirmación - Los padrinos debían asegurarse de que el niño fuera llevado al obispo para la confirmación (en inglés), y así asumiera personalmente estos votos.
El Libro de Oración Común de 2019
El Libro de Oración Común de 2019 de la Iglesia Anglicana en Norteamérica (ACNA) (en inglés) sigue contando con padrinos para los niños que entran en la Iglesia por el bautismo. Indica:
Cada candidato al santo bautismo ha de ser presentado por una o más personas bautizadas, que estén ellas mismas comprometidas con Cristo y acreditadas por el ejemplo de su propia vida santa… Los garantes de los niños, llamados comúnmente padrinos, presentan a sus candidatos, hacen promesas en su propio nombre y también hacen votos en nombre de sus candidatos.
Mantiene los deberes de 1662, pero habla con más fuerza todavía del discipulado de toda la vida y del papel de la comunidad cristiana:
- Hacer votos en nombre del niño - Como en el Libro de Oración clásico, el padrino renuncia al diablo, al mundo y a la carne, profesa la fe cristiana con el Credo de los Apóstoles (en inglés) y promete obediencia a los mandamientos de Dios en nombre del niño.
- Formación cristiana - «Su tarea es que a este niño se le enseñe… la fe que ustedes profesarán tal como está revelada en las Sagradas Escrituras. Él ha de poner su fe en Cristo y aprender los credos, el Padrenuestro, los Diez Mandamientos y todas las demás cosas que un cristiano debe saber, creer y hacer para el bien de su alma». (En lo que va en cursiva, se ponen las formas femeninas si se trata de una niña).
- Preparar para la confirmación - «Cuando él haya abrazado todo esto, ha de presentarse al obispo para ser confirmado, para que reclame públicamente la fe como suya y sea fortalecido aún más por el Espíritu Santo para servir a Cristo y a su reino».
- Dar ejemplo cristiano - Puesto que los padrinos han hecho los votos bautismales por estos niños, su deber pasa a ser guiarlos con «el ejemplo de su propia vida santa» y con «la oración y el aliento en la vida cristiana».
- Participación de la congregación - Otro rasgo de la liturgia de 2019 es que toda la iglesia promete también ayudar a criar al niño en la fe. Aunque esto es responsabilidad sobre todo de los padrinos, toda la iglesia es también, en cierto modo, «madrina» de estos niños recién bautizados.
La bendición de tener padrinos y de serlo
La relación entre padrino y ahijado puede ser una bendición para ambos durante toda la vida. Para los niños, los padrinos son un apoyo espiritual constante y amoroso, un ejemplo y un guía. Para los padrinos, el ahijado será un discípulo de por vida y, más adelante, un motivo de ánimo. Los padrinos verán su legado espiritual pasar a las generaciones futuras por medio de sus ahijados y de los hijos de sus ahijados.
En lo personal, como alguien que, solo por las circunstancias, ha llegado a los cuarenta sin hijos propios, puedo decir que mis dos ahijados son también una bendición añadida para quien no tiene hijos. Han despertado en mí instintos paternales que de otro modo no habría conocido. Aprovechar la capacidad y cumplir la responsabilidad que tengo de animar su fe cristiana me ha llevado a muchas conversaciones, actividades y regalos pensados para dirigirlos a Jesús. Incluso he influido en la lista de lecturas del menor, que estudia en casa. Al elegir a un padrino, puede estar dando a esa persona, con intención o sin ella, una bendición mayor de lo que usted quizá llegue nunca a comprender del todo.
Cómo elegir a un padrino
Por todo lo anterior, elegir a los padrinos de sus hijos puede ser una de las decisiones más importantes que tome para la vida de ellos. Es tentador escoger a un hermano o a un amigo íntimo, y pueden ser buenos candidatos. Sin embargo, lo primero debe ser elegir a alguien con una fe profunda y firme en Cristo, que:
- Ore con regularidad por su hijo.
- Enseñe y anime en la fe a su hijo, y lo ayude a conocer a Cristo.
- Viva como un ejemplo cristiano que su hijo pueda seguir.
- Lo apoye a usted y a la iglesia en general en la tarea de criar a su hijo en el amor y el servicio al Señor.
Haga esto, y sus hijos serán bendecidos con padrinos que, junto con usted, los acompañarán en el camino de Jesús. Usted los guiará con suavidad, de palabra y de obra, hacia el Reino (en inglés) de Jesús.
Ideas para ejercer de padrino
Entonces, ¿qué debe hacer si lo han nombrado padrino? El objetivo final es anunciar el evangelio a sus ahijados de palabra y de obra, con una actitud de amor. Aquí van algunas sugerencias para empezar.
- Dedíqueles tiempo de calidad. Si vive en la misma zona que sus ahijados, piense en pasar tiempo de calidad con ellos. Llévelos a pasar el día fuera y pregúnteles cómo les va en la vida y en su relación con Dios. Eso les da sabiduría y les sirve de ejemplo de vida. Si no vive en la misma zona que sus ahijados, visítelos cuando pueda.
- Mantenga el contacto. Sobre todo si no vive cerca, piense en llamar a sus ahijados y enviarles tarjetas en fechas importantes, como el aniversario de su bautismo. Procure hablar con ellos del sentido espiritual de esas fechas.
- Ayúdelos a ver a Dios en el mundo que los rodea. Organice salidas y conversaciones que relacionen sus actividades favoritas con las verdades y la bondad de Dios, ya sea la naturaleza, el deporte, las artes, etc.
- Hágales regalos que animen su fe. Por ejemplo, cuando mis ahijados entraban en nuevas etapas de su vida, les compré Biblias nuevas (al pasar de las ediciones «para niños» a otras más de mayores, por ejemplo), y cuentas de oración anglicanas (en inglés), entre otros regalos. Cuando lleguen los acontecimientos de su vida —su primera comunión, su confirmación, su boda y el nacimiento de sus propios hijos—, esté presente, muestre un amor como el de Cristo y vuelva a dirigirlos a él.nota del editor E1
En definitiva, el secreto es conocer y amar bien a sus ahijados. Su presencia atenta en la vida de ellos le dará autoridad y ocasión para hablarles. Ese es el amor que refleja el amor de nuestro Padre por nosotros: el amor que lleva a la salvación.
Notas
Son de Anglicanismo.com y no forman parte del original.
Sobre las cuentas de oración: el Primer libro de Homilías incluye «las cuentas» y «los rosarios» entre las «supersticiones y abusos papistas». Lo dice la homilía V, Un sermón sobre las buenas obras anexas a la fe, en su tercera parte. Sobre la «primera comunión», la rúbrica final de la Confirmación, en el Libro de Oración Común de 1662, dice: «Y nadie será admitido a la santa comunión hasta que sea confirmado o esté preparado y deseoso de ser confirmado». Volver al texto (nota del editor E1)