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El bautismo de niños: ¿por qué bautizan los anglicanos a los bebés?

Por The Anglican Pastor

Publicado el · 4 min de lectura

Artículo de Anglican Compass, traducido y publicado aquí con su permiso. Original en Anglican Compass: Infant Baptism: Why do Anglicans Baptize Babies? (en inglés)

El arzobispo de Canterbury bautiza a una niña de pocos meses junto a una pila de plata, ante la familia real, en 1841
El bautizo de Victoria, princesa real, Charles Robert Leslie, hacia 1841. Dominio público. Ver en Wikimedia Commons: El bautizo de Victoria, princesa real

¿Por qué bautizar a los niños pequeños? El versículo anglicano por excelencia sobre los niños tendría que ser este:

Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.

— Mateo 19:14

Desde muy temprano en la vida de la Iglesia cristiana, se consideró a los hijos de los cristianos miembros de la comunidad de fe del pacto. Así como Israel llevaba a sus hijos varones a recibir el signo del pacto, la circuncisión, nosotros llevamos a nuestros hijos a recibir el signo del nuevo pacto, llamado bautismo (véase Colosenses 2:11-13).

Por eso tratamos a nuestros hijos como cristianos: les enseñamos desde el principio a vivir como miembros del Cuerpo de Cristo, y no les negamos ninguna gracia que necesiten por medio de Cristo para crecer en la fe. En otras palabras, creemos que los estamos «dejando venir a Jesús», como él mandó.

San Pedro, al predicar el evangelio al pueblo, dice:

Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.nota del editor E1

— Hechos 2:38-39

Durante la Reforma, todos los principales reformadores conservaron el bautismo de niños, algo que hoy desconcierta a muchos protestantes estadounidenses.

Martín Lutero lo veía así:

Puesto que nuestro modo de bautizar ha sido así desde el comienzo del cristianismo, y la costumbre ha sido bautizar a los niños, y puesto que nadie puede probar con buenas razones que no tienen fe, no debemos hacer cambios ni construir sobre argumentos tan débiles. Porque, si vamos a cambiar o suprimir costumbres que nos vienen de la tradición, es necesario probar de manera convincente que son contrarias a la palabra de Dios.

— Sobre el rebautismo, p. 353

Juan Calvino siguió a Agustín (en inglés) al ver en el bautismo de niños un reconocimiento del pecado original y de la gracia absoluta. El bebé indefenso nos recuerda que todos somos como niños pequeños en la presencia de Dios. El reformador escribe:

«Cornelio, aunque ya había recibido la gracia del Espíritu, fue bautizado para el perdón de los pecados, no para un perdón más pleno, sino para una fe más segura… Ananías dijo a Pablo que se bautizara para estar seguro del perdón, no porque el bautismo mismo lave los pecados… Sin la fe no sacamos nada del bautismo… El bautismo da testimonio de nuestra confesión de fe en la misericordia de Dios y de nuestra pureza por el perdón de Cristo… Por un solo Espíritu somos bautizados en un solo cuerpo».

— Juan Calvino, Institución de la religión cristiana, libro IV, cap. 15, p. 521

Los Treinta y Nueve Artículos señalan:

XXVII. Del bautismo.

El bautismo no es solamente un signo de profesión y una señal de diferencia, por la cual se distingue a los cristianos de los demás que no están bautizados, sino que es también un signo de la regeneración o nuevo nacimiento, por el cual, como por un instrumento, los que reciben rectamente el bautismo son injertados en la Iglesia; las promesas del perdón del pecado y de nuestra adopción para ser hijos de Dios por el Espíritu Santo son visiblemente señaladas y selladas; la fe es confirmada y la gracia aumentada en virtud de la oración a Dios. El bautismo de los niños pequeños debe conservarse sin falta en la Iglesia, por ser sumamente conforme con la institución de Cristo.

— Treinta y Nueve Artículos de Religión, artículo XXVII, Libro de Oración Común de 1662

Si pasamos del lado reformado de la familia protestante al remonstrante, vemos que John Wesley era partidario de bautizar a los niños.

«Los niños nacen con el pecado original, que los hace reos de condenación. […] El bautismo es el medio ordinario que Dios ha establecido para limpiarlos de este pecado. […] Aunque puede haber excepciones, esto es lo que vale por regla general».

— John Wesley, Treatise on Baptism, ed. de 1756, p. 193. Disponible en: https://wesleyscholar.com/wp-content/uploads/2021/12/JW-Treatise-on-Baptism.pdf

La Iglesia indivisa y los reformadores creían que los niños indefensos eran candidatos adecuados para el bautismo. En esto, la tradición no suele dividirse por bandos. Prácticamente todos los cristianos han creído que los hijos de padres cristianos deben ser bautizados. La Biblia sí parece mandarlo, ya que Pedro dijo que el bautismo era «para vuestros hijos». Jesús nos advirtió que no apartáramos a los niños de él.

El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo…

— 1 Pedro 3:21

Notas

Son de Anglicanismo.com y no forman parte del original.

  1. El original dice «Hechos 2.38-38»; el pasaje citado es Hechos 2:38-39. Volver al texto (nota del editor E1)

Original: Infant Baptism: Why do Anglicans Baptize Babies?, de The Anglican Pastor.

Publicado en Anglican Compass el 6 de marzo de 2013 y revisado el 21 de enero de 2025. Traducción de Anglicanismo.com, publicada con permiso de Anglican Compass. Las notas del editor son de Anglicanismo.com y no forman parte del original.

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