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J. I. Packer: guía anglicana para principiantes

Por Peter Johnston

Publicado el · 13 min de lectura

Artículo de Anglican Compass, traducido y publicado aquí con su permiso. Original en Anglican Compass: J.I. Packer: A Rookie Anglican Guide (en inglés)

Fotografía en blanco y negro de J. I. Packer, sonriente, con gafas, traje y corbata, ante unas estanterías llenas de libros
Imagen: Anglican Compass (artículo original, en inglés)

J. I. Packer fue un destacado ministro, teólogo y fundador de instituciones del anglicanismo evangélico del siglo XX. Nacido en Inglaterra y formado en Oxford en las décadas de 1940 y 1950, Packer llegó a ser una figura internacional gracias a decenas de folletos y libros, sobre todo su éxito de ventas de 1973, El conocimiento del Dios santo (Knowing God). Su labor en las instituciones es menos famosa que sus libros, pero quizá aún más influyente. Varios proyectos en los que tuvo un papel principal, como la English Standard Version de la Biblia (ESV) y To Be a Christian: An Anglican Catechism (en inglés), dan forma hoy a la Iglesia del siglo XXI.

Packer tiene una importancia especial para los anglicanos ortodoxos de Estados Unidos y Canadá. En la segunda mitad de su carrera se trasladó a Vancouver para enseñar en Regent College, donde formó a una nueva generación de líderes. Lo más llamativo es que en 2002, cuando su diócesis de New Westminster fue la primera de la historia en bendecir uniones del mismo sexo, la disidencia de Packer movilizó a la Iglesia en todo el mundo. Suspendido y depuesto por su obispo en 2008, se unió a las filas de Atanasio y de Lutero, teólogos que se mantuvieron firmes en la fe y trazaron el rumbo para las generaciones siguientes.

Los escritos de Packer fueron a menudo polémicos: defendían con vigor la autoridad de la Escritura, la soberanía de Dios en la salvación, la jefatura del varón en la familia y en la Iglesia, y la prioridad de la catequesis. Pero, en medio de las discusiones, Packer mostró también una sensibilidad profundamente espiritual, que valoraba una relación personal y auténtica con Dios y que su amor de toda la vida a los puritanos había pulido. Como dijo el propio Packer:

Un poco de conocimiento de Dios vale más que muchos conocimientos acerca de él.

— J. I. Packer, Knowing God, p. 15

J. I. Packer: su vida y su obra

Conviene situar cada libro de Packer en el contexto de su vida, porque vivió casi un siglo ¡y publicó durante más de siete décadas! Por eso, en esta guía veremos la vida de Packer en cuatro partes, que corresponden más o menos a los cuatro cuartos de siglo de su vida:

  1. Infancia, conversión y formación (1926-1957)
  2. Defensor de la autoridad de la Escritura (1958-1978)
  3. Erudito popular en Norteamérica (1979-2001)
  4. El Atanasio anglicano (2002-2020)

Para los detalles de su vida me baso sobre todo en dos biografías escritas por compañeros evangélicos: J.I. Packer: His Life and Thought, de Alister McGrath, y J.I. Packer: An Evangelical Life, de Leland Ryken.

Infancia, conversión y formación (1926-1957)

Packer nació en Gloucestershire, en una familia anglicana de nombre. El hecho decisivo de su infancia fue un accidente: a los siete años lo atropelló una camioneta de reparto de pan y tuvieron que operarlo del cerebro. Desde entonces no se le permitió hacer deporte, y se dedicó a leer, a escribir y a teclear en su posesión más preciada, una máquina de escribir que le regalaron al cumplir once años. Estas habilidades llevaron a Packer a Oxford en la década de 1940.

En Oxford, Packer vivió una conversión evangélica. En un culto vespertino de domingo en St. Aldate’s, durante la predicación del reverendo Earl Langston, Packer oyó el evangelio de una manera nueva y se entregó a Cristo con arrepentimiento y fe. Como diría Packer más tarde:

Todos los que oyen el evangelio son llamados por Dios a arrepentirse y creer.

— J. I. Packer, Evangelism and the Sovereignty of God

Mientras estaba en Oxford, Packer asistió también a las clases de C. S. Lewis y leyó sus libros, entre ellos Mero cristianismo y Cartas del diablo a su sobrino. Fue una coincidencia providencial de dos hombres que llegarían a ser los autores anglicanos más importantes del siglo XX.

En la década de 1950, Packer escribió su tesis doctoral sobre Richard Baxter, reflejo de su pasión de toda la vida por el movimiento puritano dentro del anglicanismo. Tras su ordenación y dos años de ministerio parroquial en la Iglesia de Inglaterra, empezó a enseñar en Tyndale Hall, en Bristol, y ayudó a fundar Latimer House, un centro de estudios anglicano evangélico en Oxford, desde el que lanzó su carrera como conferenciante y autor popular. Este fue el primero de sus grandes proyectos institucionales, y Latimer House sigue en pie hasta hoy.

Defensor de la autoridad de la Escritura (1958-1978)

Desde finales de la década de 1950, Packer siguió a C. S. Lewis como apologista, es decir, como defensor de la fe. El tema principal de este período fue la autoridad de las Escrituras, que defendió frente al liberalismo teológico creciente y frente a las pretensiones de las iglesias romana y ortodoxa. Sus tres primeros libros trataron esta doctrina de distintas maneras.

  • Fundamentalism and the Word of God (1958). El primer libro de Packer defendía la autoridad de la Escritura en medio de la controversia entre el «fundamentalismo» y el «liberalismo». Su centro es el argumento de Packer de que el propio Jesús creía en la autoridad de la Escritura y usaba las Escrituras como palabra inspirada de Dios.
  • Evangelism and the Sovereignty of God (1961). En este volumen breve, Packer defiende a la vez la soberanía de Dios en la salvación y la necesidad urgente de la evangelización, y sostiene que la Escritura enseña con claridad los dos principios. Si nunca ha leído nada de Packer, este es un buen lugar para empezar.
  • God Has Spoken (1965). En mi opinión, es la joya escondida de toda la obra de Packer. Packer defiende la autoridad de la Escritura desde la Escritura y sitúa su argumento dentro de la tradición anglicana más amplia. Es lectura imprescindible para todo clérigo, seminarista y lector laico interesado.

Packer insistía en que la Escritura era la revelación verbal de Dios, dada por Dios y recibida por la Iglesia. A quienes afirmaban que la Iglesia, y no Dios, nos dio las Escrituras, Packer respondía con su ingenio de siempre:

La Iglesia no nos dio el canon del Nuevo Testamento más de lo que sir Isaac Newton nos dio la fuerza de la gravedad.

— God Has Spoken, p. 135

El gran éxito

La fama creciente de Packer llamó la atención de varias editoriales, y una de ellas le pidió que escribiera una introducción al carácter de Dios. El resultado fue el éxito de ventas de Packer y su libro más famoso:

  • El conocimiento del Dios santo (Knowing God, 1973). Este volumen es una introducción al carácter y los atributos de Dios. Cada capítulo trata un atributo concreto y presenta un resumen breve de lo que la Escritura enseña sobre él. Por el camino, Packer cita mucho himnos y otros textos devocionales, y muestra siempre que el fin de la teología es la doxología. Conocer a Dios es adorar a Dios.

Además de estos libros, Packer hizo una gran contribución institucional a la defensa de la Escritura como uno de los firmantes fundadores de la Declaración de Chicago sobre la Inerrancia Bíblica, de 1978. Packer redactó este documento con un grupo de pastores evangélicos de varias denominaciones, entre ellos figuras como Francis Schaeffer, R. C. Sproul, D. A. Carson y James B. Jordan. Esto mostró la capacidad de Packer para colaborar por encima de las fronteras denominacionales y su defensa constante de la autoridad y la verdad de las Escrituras.

En 1979, Packer se trasladó de Inglaterra a Canadá para ocupar un puesto docente en Regent College, en Vancouver. Allí formó a la siguiente generación de líderes norteamericanos, entre ellos el obispo Felix Orji. Packer escribió también libros de base erudita para su amplio público, en los que llamaba a todos a crecer espiritualmente en Cristo:

No hay santidad sin un corazón centrado en Cristo, que busque a Cristo, que sirva a Cristo y que adore a Cristo.

— Rediscovering Holiness

Entre los libros de Packer de este período están los siguientes:

  • Growing in Christ (1977, 1994). Presentado como continuación de El conocimiento del Dios santo, este libro pasa de los atributos de Dios a Jesucristo. Su título original era I Want to Be a Christian, y está organizado en torno al Credo de los Apóstoles, el Padrenuestro y los Diez Mandamientos.
  • Keep in Step with the Spirit (1984). Este libro trata de la doctrina del Espíritu Santo y ofrece un análisis crítico del movimiento carismático. Con él se completa una trilogía con El conocimiento del Dios santo y Growing in Christ.
  • Rediscovering Holiness (1992). Es otra joya escondida de la obra de Packer: trata de la necesidad y el gozo de la santidad personal, y de la santificación por la que Dios obra la santidad en nosotros. Muy recomendable.
  • A Quest for Godliness: The Puritan Vision of the Christian Life (1994). Este volumen ofrece una visión de conjunto de varios temas puritanos, entre ellos la teología de la elección, la mortificación del pecado, la guarda del día de reposo y el enfoque complementarista del matrimonio y de la vida familiar.

Un legado institucional

Packer dedicó también mucho tiempo a tres proyectos institucionales que quizá sean su mayor legado. Primero, desde la década de 1980 fue uno de los editores de Christianity Today: escribía artículos, asesoraba a la dirección y visitaba cada trimestre la sede, en las afueras de Chicago. Eso le dio a Packer una tribuna y lo puso en contacto con otras instituciones, como Wheaton College y Crossway Publishers.

Segundo, Packer formó parte del consejo asesor del Council on Biblical Manhood and Womanhood, donde defendió la visión complementarista de la jefatura del varón en la familia y en la Iglesia, resumida en la Declaración de Danvers. Además de escribir para publicaciones oficiales, defendió esta postura en Christianity Today, sobre todo en su famoso artículo de 1991 «Let’s Stop Making Women Presbyters» («Dejemos de hacer presbíteras a las mujeres»).

Tercero, Packer fue editor general de la English Standard Version (ESV) de la Biblia: dirigió a los especialistas desde 1998 hasta su publicación por Crossway en 2001. El trabajo se apoyó en el conocimiento que Packer tenía de las lenguas y los estudios bíblicos, y en su capacidad de colaboración, para producir una traducción esencialmente literal en la tradición de Tyndale, de la Biblia del rey Jacobo y de la Revised Standard Version. Hoy la ESV es una de las traducciones inglesas más vendidas y de mayor confianza, con más de 350 millones de ejemplares publicados. Packer dijo que este había sido el trabajo más importante de su vida.

El Atanasio anglicano (2002-2020)

En 2002, la diócesis anglicana canadiense de New Westminster fue la primera de la historia anglicana en aprobar bendiciones para uniones del mismo sexo. Por una providencia notable, ¡esa era la diócesis de J. I. Packer! Junto con un grupo de clérigos fieles a la Biblia, Packer abandonó el sínodo diocesano, y más tarde explicó su razonamiento en un artículo de Christianity Today, «Why I Walked» («Por qué me retiré»):

¿Por qué me retiré con los demás? Porque esta decisión, tomada en su contexto, falsifica el evangelio de Cristo, abandona la autoridad de la Escritura, pone en peligro la salvación de otros seres humanos y traiciona a la Iglesia en el papel que Dios le ha asignado como baluarte y muralla de la verdad divina.

— J. I. Packer, «Why I Walked», reproducido en Pointing to the Pasturelands, p. 230

Para el anglicanismo internacional, la acción y el artículo de Packer fueron «el disparo que se oyó en todo el mundo». Pusieron en marcha un realineamiento anglicano mundial que culminó en GAFCON 2008 y en la Declaración de Jerusalén, una confesión para el anglicanismo mundial realineado.

Cuando Packer y su parroquia se pusieron bajo la autoridad de obispos ortodoxos en 2008, su obispo canadiense lo suspendió y después lo depuso. Así, este hombre de Iglesia de toda la vida, erudito, autor y evangelista, se convirtió en un Atanasio anglicano, que se mantuvo firme en Cristo y en las Escrituras frente a las herejías del mundo.

El nacimiento de la ACNA

Como figura clave del realineamiento anglicano, Packer contribuyó a la formación de la Iglesia Anglicana en Norteamérica (ACNA). Fue editor teológico del catecismo de la ACNA, To Be a Christian (en inglés); formó parte del grupo de trabajo que preparó el Libro de Oración Común de 2019 (en inglés), y dio conferencias sobre teología anglicana desde la perspectiva de este realineamiento, un material que después de su muerte se reunió en un libro propio:

  • The Heritage of Anglican Theology (2021). Preparado a partir de las conferencias de Packer, este volumen ofrece una visión de conjunto de la teología anglicana desde la Reforma hasta hoy. Su valor está en la voz singular de Packer y en su explicación de cómo la teología anglicana tomó un rumbo equivocado en la época moderna.

Packer siguió escribiendo en sus últimos años. Dos volúmenes breves están entre sus obras más accesibles y atractivas:

  • Weakness Is the Way: Life with Christ Our Strength (2013). Este breve estudio de 2 Corintios explora la debilidad cristiana en relación con la fuerza de Dios, y cómo la debilidad da fuerza a nuestro llamamiento, a nuestra generosidad y a nuestra esperanza. Conmueve especialmente si se piensa en las consecuencias que el accidente de la infancia tuvo para Packer durante toda su vida.
  • Finishing Our Course with Joy (2016). El último libro de Packer reflexiona sobre el envejecimiento y anima a los cristianos a seguir sirviendo al Señor en sus últimos años. El texto convence aún más porque Packer practicó lo que predicaba.

Conclusión

Esta guía se ha centrado sobre todo en la vida y la obra de J. I. Packer a través de sus escritos monumentales y de sus proyectos institucionales. Pero quiero terminar con una breve escena de una semblanza (en inglés) de Chip Edgar, publicada aquí, en Anglican Compass, tras la muerte de Packer en 2020. Chip cuenta una llamada telefónica que revela algo del carácter de Packer:

Estaba una tarde en mi despacho de la iglesia cuando sonó el teléfono. Al contestar, oí una voz suave, británica, que decía: «Hola, Chip, soy Jim Packer. Espero que te acuerdes de mí…». ¿Espero que te acuerdes de mí? ¿Me estás tomando el pelo? Pero así era: Jim Packer fue quizá la persona menos presuntuosa que he conocido.

Tenemos que preguntarnos cómo pudo Packer escribir tanto, enseñar con tanta autoridad y tener tanta influencia sin envanecerse. La respuesta parece ser que J. I. Packer sabía que, en el fondo, era «Jim», con su identidad fundada no en sí mismo, sino en Dios:

Lo que importa por encima de todo, por tanto, no es, en último término, el hecho de que yo conozca a Dios, sino el hecho mayor que lo sustenta: el hecho de que él me conoce a mí.

— J. I. Packer, Knowing God

Original: J.I. Packer: A Rookie Anglican Guide, de Peter Johnston.

Publicado en Anglican Compass el 25 de junio de 2026 y revisado el 20 de agosto de 2026. Traducción de Anglicanismo.com, publicada con permiso de Anglican Compass.

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