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«Mira con bondad a esta familia tuya»: las colectas de Cranmer para el Viernes Santo

Por Peter Johnston

Publicado el · 7 min de lectura

Artículo de Anglican Compass, traducido y publicado aquí con su permiso. Original en Anglican Compass: Behold This Thy Family: Cranmer’s Good Friday Collects (en inglés)

Aguafuerte de Rembrandt: Cristo crucificado entre los dos ladrones, bajo un haz de luz, con la multitud al pie de las cruces
Las tres cruces, Rembrandt, 1653. Dominio público. Ver en Wikimedia Commons: Las tres cruces

El arzobispo Thomas Cranmer, que dirigió la elaboración del Libro de Oración Común, compuso colectas para el Viernes Santo (en inglés) con un acento especial en la Iglesia como familia de Dios. Ese día tiene tres colectas, y es la única ocasión para la que Cranmer señaló más de una. La primera le dice a Dios: «te suplicamos que mires con bondad a esta familia tuya»; la segunda ora por cada miembro en su «vocación y ministerio»; y la tercera intercede por los que todavía no están en la familia, para que se conviertan y vivan.

En algunos aspectos, las colectas de Cranmer para el Viernes Santo se parecen a la práctica medieval de las nueve Oraciones Solemnes, que los libros de oración modernos han adaptado como «Colectas Solemnes». Sin embargo, mientras que las Oraciones Solemnes abarcaban temas muy variados, las colectas de Cranmer tienen un solo foco y un solo mensaje. Explican el sentido del Viernes Santo señalando la obra y el crecimiento de la Iglesia como familia de Dios.

Las colectas de Cranmer

En este artículo, el texto de las colectas se toma del Libro de Oración Común de 1662 (en inglés).

La primera colecta del Viernes Santo

Dios todopoderoso, te suplicamos que mires con bondad a esta familia tuya, por la cual nuestro Señor Jesucristo aceptó ser traicionado y entregado en las manos de hombres malvados, y sufrir la muerte en la cruz, él que ahora vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

— Viernes Santo, Libro de Oración Común de 1662

Esta colecta une dos temas que no esperaríamos ver juntos: por un lado, la familia de la Iglesia; por otro, la traición y la muerte de Jesús. Es una paradoja, porque solemos asociar el tema de la familia más con el ministerio de Jesús en Galilea que con su expiación en Jerusalén. Pero la colecta nos recuerda que, si la Iglesia llega a reunirse, es solo por la traición y la muerte de Jesús. Somos una familia solo porque Dios nos adopta por medio de Cristo y de su sacrificio en la cruz.

El momento bíblico que mejor expresa esta idea es la conversación de Jesús con María y Juan desde la cruz:

Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

— Juan 19:26-27

Desde la cruz, Jesús entrega a María y a Juan el uno al otro, y une en una sola familia a discípulos que no eran parientes. Fíjese en la expresión «he ahí» (en inglés, behold), que Cranmer imita en la colecta: «…behold this thy family» (en nuestra edición, «que mires… a esta familia tuya»).

El Libro de Oración Común de 2019 conserva esta colecta en las «Colectas del año cristiano», donde se señala para el Viernes Santo junto con las demás colectas de Semana Santa (en inglés) (LOC de 2019, p. 608).

La segunda colecta del Viernes Santo

Dios todopoderoso y eterno, por cuyo Espíritu todo el cuerpo de la Iglesia es gobernado y santificado: Recibe nuestras súplicas y oraciones, que ofrecemos delante de ti por todos los estados de los hombres en tu santa Iglesia, para que cada miembro de ella, en su vocación y ministerio, te sirva verdadera y piadosamente; por nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.

— Viernes Santo, Libro de Oración Común de 1662

La segunda colecta destaca porque ora por «cada miembro» de la Iglesia. La versión medieval de esta oración se centraba en la vocación de los obispos y del clero. Aquí Cranmer aplica la idea de «vocación y ministerio» a «todos los estados de los hombres en tu santa Iglesia». Dicho de otro modo, Cranmer no borra la distinción entre clero y laicos, pero insiste en que cada uno de esos estados tiene una vocación y un ministerio que Dios le da. Cada miembro de la familia tiene un papel esencial.

El Libro de Oración Común de 2019 conserva esta colecta en las Colectas Solemnes de la liturgia del Viernes Santo (LOC de 2019, p. 568).

La tercera colecta del Viernes Santo

Oh Dios misericordioso, que has hecho a todos los hombres, y no aborreces nada de lo que has hecho, ni quieres la muerte del pecador, sino más bien que se convierta y viva: Ten misericordia de todos los judíos, turcos, infieles y herejes, y quita de ellos toda ignorancia, dureza de corazón y desprecio de tu palabra; y tráelos así a casa, Señor bendito, a tu rebaño, para que sean salvos entre el remanente de los verdaderos israelitas, y sean hechos un solo redil bajo un solo pastor, Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.nota del editor E1

Esta tercera colecta pasa de los que están dentro de la familia de Dios, en la Iglesia, a los que están fuera de ella. Cuando habla de los que no creen en Cristo, evita el odio y busca más bien extender la misericordia a las naciones, para que se conviertan y vivan. Como eco de la primera colecta, la de la familia, aquí el lenguaje es el de volver a casa.

Vista con ojos de hoy, esta colecta parece poco respetuosa con otras etnias. Nosotros pensamos en «judíos» y «turcos» como categorías étnicas o nacionales, dentro de las cuales hay judíos o turcos que creen en Cristo. Pero en tiempos de Cranmer eran los términos genéricos para quienes practicaban la religión judía o la musulmana. «Infiel» significaba el que se oponía a la fe, y «herejes» eran los que decían creer, pero tenían una doctrina falsa. Para Cranmer, esta lista era un llamamiento evangélico amplio en favor de los que tenían necesidad espiritual.

Además, la colecta de Cranmer mejoraba mucho el trato que las Oraciones Solemnes medievales daban a los judíos. Una de las nueve oraciones medievales estaba dedicada a «los judíos sin fe», y surgió la costumbre de no arrodillarse durante esa oración. En cambio, Cranmer quitó las palabras «sin fe» y usó en su lugar el término cercano «infiel» para una categoría aparte, fuera del rebaño de Cristo. Y Cranmer empleó a propósito la imagen de la oveja perdida, que encierra la esperanza de la salvación al volver al redil. La Iglesia católica romana también quitó la expresión «judíos sin fe» en 1960, por orden del papa Juan XXIII.

En el Libro de Oración Común de 2019, las Colectas Solemnes incluyen una versión de esta oración en la que los términos étnicos se sustituyen por una referencia más general a «todos los que no te conocen tal como te has revelado en tu Hijo Jesucristo» (LOC de 2019, p. 570).

Un reencuentro familiar al pie de la cruz

Tomadas en conjunto, las colectas del Viernes Santo nos enseñan a encontrar nuestra identidad de familia en la cruz. Como María y Juan, es precisamente al pie de la cruz donde nos recibimos unos a otros. Somos una familia en el perdón de Cristo.

A esta luz, el Viernes Santo se convierte en una especie de reencuentro familiar, una reunión anual en la que volvemos a contar la historia de nuestro origen y renovamos nuestro propósito misionero. Así como Dios tuvo misericordia de nosotros, oramos para que extienda su misericordia y haga crecer nuestra familia con nuevos convertidos de todas las naciones.

Notas

Son de Anglicanismo.com y no forman parte del original.

  1. Esta es la colecta como la da el autor, tomada del Libro de Oración Común de 1662 inglés. En nuestra edición del Libro de Oración Común de 1662, esta colecta dice así: «Oh Dios misericordioso, que has hecho a todos los hombres, y no aborreces nada de lo que has hecho, ni quieres la muerte del pecador, sino más bien que se convierta y viva: Ten misericordia de todos los que no te conocen como te has revelado en el evangelio de tu Hijo. Quita de ellos toda ignorancia, dureza de corazón y desprecio de tu palabra; y guíalos, Señor bendito, a tu rebaño, para que sean reunidos en un solo redil bajo un solo pastor, Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén». Volver al texto (nota del editor E1)

Original: Behold This Thy Family: Cranmer’s Good Friday Collects, de Peter Johnston.

Publicado en Anglican Compass el 16 de abril de 2025. Traducción de Anglicanismo.com, publicada con permiso de Anglican Compass. Las notas del editor son de Anglicanismo.com y no forman parte del original.

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